Luz roja e infrarrojo cercano
La luz roja es visible. El infrarrojo cercano, o NIR, normalmente no se percibe a simple vista, pero forma parte de muchos protocolos PBM.
Guía básica
Una explicación clara para entender la tecnología antes de hablar de máquinas, sesiones o inversión.
La fotobiomodulación es el uso de longitudes de onda concretas de luz roja e infrarroja cercana para interactuar con los tejidos. En vez de plantearla como una solución mágica, conviene entenderla como una tecnología donde importan parámetros como longitud de onda, irradiancia, dosis, distancia, tiempo de exposición y protocolo.
En lenguaje sencillo, la idea se resume así: la luz llega al tejido, interactúa con las células y se estudia por su relación con las mitocondrias, estructuras celulares vinculadas a la producción de energía. Esa energía celular se conoce como ATP.
Conceptos clave
La luz roja es visible. El infrarrojo cercano, o NIR, normalmente no se percibe a simple vista, pero forma parte de muchos protocolos PBM.
Los nanómetros indican la longitud de onda. En Montelia trabajamos con rangos como 633, 660, 810, 850 y 940 nm.
Se expresa en mW/cm² y ayuda a entender cuánta potencia luminosa llega a una superficie en una condición concreta.
La dosis, expresada en J/cm², depende de la irradiancia y del tiempo de exposición. Más no siempre significa mejor.
La distancia entre el cuerpo y los LED cambia la energía recibida. Por eso los datos deben interpretarse dentro de un protocolo.
El tiempo de sesión debe ajustarse al objetivo, al equipo, a la distancia y a la experiencia de cada persona.
Pregunta clave
No necesariamente. En fotobiomodulación no basta con mirar los vatios. Importan la longitud de onda, la irradiancia real, la dosis, la distancia, el tiempo de exposición y la coherencia del protocolo. Por eso es mejor comparar equipos desde criterios técnicos, no desde un único número aislado.
Puedes probar una sesión o valorar la tecnología para tu centro.